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Acortador de enlaces: crea links cortos y mide los clics

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Acortador de enlaces: crea links cortos y mide los clics

Pegas la dirección de una ficha de producto en un mensaje de WhatsApp y ocupa cuatro líneas. Se parte, el final queda fuera y el cliente pulsa un trozo que ya no lleva a ningún sitio. Esa misma dirección no cabe en la biografía de Instagram, leída en voz alta en un vídeo nadie la copia a tiempo, e impresa en un folleto se rompe en dos renglones. Un acortador de enlaces sirve para esos sitios estrechos: una dirección larga se convierte en siete u ocho caracteres que cualquiera puede teclear.

La mayoría de la gente se queda ahí. Enlace corto, pegado en todas partes, y a fin de mes sigues sin saber qué publicación trajo clientes ni qué envío trajo pedidos. Un enlace corto que no cuenta nada ahorra espacio, no dinero. Lo caro no son los diez caracteres de más: es pagar cinco canales durante un mes sin saber cuál está manteniendo a los otros cuatro.

Esta guía recorre el camino entero. Qué ocurre por dentro cuando alguien pulsa, qué te enseña un enlace que sí mide, cómo rellenar los cinco campos UTM, qué preguntar antes de elegir herramienta, cómo crear el enlace y leer la tabla, y los seis fallos que dejan un enlace muerto a mitad de campaña.

¿Qué es un acortador de enlaces?

Un acortador de enlaces convierte una dirección larga en otra corta que apunta al mismo destino. Cuando alguien pulsa la corta, el servidor del servicio consulta una tabla, encuentra la dirección real y manda al navegador hacia allí. Quien pulsa solo ve abrirse la página final; el paso intermedio no se nota.

Un enlace acortado tiene dos partes. Delante va el dominio del servicio, por ejemplo orova.vn/l/. Detrás va un código identificador, normalmente de seis a ocho caracteres entre letras y números. Ese código no significa nada por sí mismo: es la llave para encontrar el destino real en una base de datos. Con siete caracteres tomados de mayúsculas, minúsculas y dígitos, las combinaciones posibles son tantas que una empresa no llegará jamás a repetir uno.

Lo que pasa cuando alguien pulsa son cuatro tiempos, y los cuatro caben en una décima de segundo:

  • El navegador pide la dirección orova.vn/l/aB3xK9q.
  • El servidor consulta el código aB3xK9q y encuentra el destino que tiene asignado en ese momento.
  • El servidor anota una línea de registro: fecha y hora, tipo de dispositivo, país deducido de la dirección de red y sitio desde el que llegó esa persona.
  • El servidor devuelve la orden de redirección. El navegador continúa hasta el destino real.

El tercer tiempo es toda la razón por la que alguien paga un servicio de acortado en vez de montarse el suyo. Quita ese paso y lo que queda es una dirección más corta, ni más ni menos.

Diagrama del recorrido de un clic por un enlace acortado: el navegador pide el enlace corto, el servidor busca el código, anota la visita y redirige al destino real
El registro del paso tres es lo único que separa un enlace corto de un enlace que se puede medir. Sin él, lo demás es cambiar de dirección.

Por qué la redirección temporal importa más que la permanente

Hay dos tipos de redirección y dan dos resultados de medición completamente distintos.

La redirección permanente le dice al navegador que esta dirección ha cambiado para siempre y que no vuelva a preguntar. El navegador obedece y lo memoriza. La próxima vez que esa persona pulse el mismo enlace corto, irá directa al destino sin pasar por el servidor del acortador. Pierdes la segunda visita, la tercera y todas las siguientes. Peor todavía: el día que quieras cambiar el destino, quien ya pulsó una vez seguirá aterrizando en la página vieja, porque la memoria de su navegador manda.

La redirección temporal hace lo contrario. Cada pulsación vuelve a preguntar al servidor. Cuesta unas centésimas de segundo más y a cambio conservas las dos cosas que de verdad importan: cuentas todas las visitas y el cambio de destino surte efecto al instante. Cualquier servicio de acortado con estadísticas usa el tipo temporal. Si montas tu propia ruta de acortado en tu servidor, aquí está el fallo clásico: configurado como permanente, el informe del primer mes se ve estupendo y al segundo el número cae a la mitad sin explicación aparente.

Un enlace corto y un enlace medible no son lo mismo

Tres formas de repartir la misma dirección dan tres niveles de información distintos. Esta tabla conviene mirarla antes de elegir herramienta, porque casi toda la discusión sobre «cuál uso» es en realidad una discusión sobre «qué nivel necesito».

Para quéPegar la dirección largaEnlace corto sin estadísticasEnlace corto con estadísticas
Cabe en una línea de mensaje, en la biografía o en un folletoNo
Se puede leer en voz alta y copiar de oídoNo
Sabes cuánta gente ha pulsado en totalNoSuele dar el total
Sabes qué día y a qué hora pulsaronNoNo
Separas teléfono, equipo de escritorio y tabletaNoNo
Separas por paísNoNo
Sabes desde qué sitio llegó quien pulsóNoNo
Cambias el destino después de imprimir, publicar o enviarNoSegún el servicio
Llevas los UTM puestos para que el dato caiga en su campañaLos montas a manoLos montas a manoRellenas campos ya hechos

Las cuatro filas del medio son la parte que se paga. Responden a cuatro preguntas que cualquier responsable de un negocio se hace por lo menos una vez al mes.

Sabes si la campaña vive o muere el mismo primer día

El número de pulsaciones por día te da la forma de una acción de comunicación. Una publicación que funciona hace un pico alto en las primeras seis horas, luego baja, pero deja cola durante varios días. Una publicación floja hace un montículo pequeño y al día siguiente queda plana. Un envío masivo de mensajes hace un pico muy afilado en dos horas y después casi nada. Con esa forma delante el mismo primer día decides si metes más dinero en promocionar la pieza o si paras a arreglar el contenido, en lugar de esperar a fin de mes para enterarte.

Sabes desde qué aparato están mirando tu página de destino

El porcentaje de teléfono sobre el total de pulsaciones es el número que hay que mirar antes de echarle la culpa a la página de destino. Si una página de venta recibe nueve de cada diez visitas desde el teléfono y la tarifa sigue publicada como una captura de una hoja de cálculo, la baja conversión no es culpa del anuncio. Lo que ocurre después del clic se trata a fondo en la guía sobre analítica web y las preguntas que sí se responden; aquí basta con saber que el dato de dispositivo que sale del enlace acortado es la prueba más barata para abrir esa conversación.

Sabes quién está compartiendo lo tuyo

El campo de sitio de procedencia guarda la página en la que estaba quien pulsó. Aquí suelen aparecer las sorpresas: un foro profesional que está enlazando lo tuyo, un grupo cerrado que se pasa el enlace de mano en mano, un medio que ha citado tu artículo sin avisar. Con una dirección larga pegada a pelo esa información queda dispersa dentro de la herramienta de analítica del sitio web y se mezcla con facilidad. Con un enlace acortado dedicado a una sola campaña, cabe en una tabla.

Arreglas el error después de haber impreso tres mil folletos

Esta es la razón por la que los equipos que imprimen se pasan al enlace acortado y no vuelven. La página de destino cambia de dirección, la promoción termina, el producto se agota: cambias la dirección de destino en el panel y el folleto sigue tal cual encima de la mesa de la cafetería, pero quien lo escanee a partir de ese momento aterriza en el sitio nuevo. Sin ese paso, cada cambio de contenido obliga a reimprimir la tirada entera.

Las cuatro capas de datos de un enlace y cómo leer cada una

Un enlace acortado con estadísticas te da cuatro capas. No valen lo mismo entre sí, y leerlas en el orden equivocado lleva a conclusiones al revés con una facilidad pasmosa.

Diagrama de las cuatro capas de datos de un enlace acortado: por día, por dispositivo, por país y por sitio de procedencia, con la pregunta que responde cada una
Cada capa responde a un tipo de pregunta. Usar la capa de país para sacar conclusiones sobre el contenido, o la de días para sacarlas sobre el público, son los dos errores de lectura más repetidos.

Primera capa: por día

Esta es la que se mira a diario durante la primera semana de una campaña. Hay tres formas que conviene tener memorizadas:

  • Pico afilado que se apaga en dos días. Típico de los envíos masivos de mensajes y del correo. Es normal, no hay que preocuparse. Lo que sí hay que medir es la altura del pico comparada con el número de personas que recibieron el envío.
  • Pico medio con cola de una a tres semanas. Típico del contenido que la gente vuelve a encontrar: artículos, vídeos, publicaciones que alguien guarda. Esa cola es la parte más valiosa y también la que más se pierde, porque los informes suelen cerrarse a los siete días.
  • Plano desde el principio. El enlace salió pero nadie lo vio. Antes de culpar al contenido, comprueba si el enlace está bloqueado; la sección de fallos habituales de más abajo tiene la lista.

Un truco pequeño que salva bastantes disgustos: mira el desglose por horas del primer día. Si todas las pulsaciones se amontonan entre medianoche y las tres de la madrugada, lo más probable es que no sean personas.

Segunda capa: por dispositivo

Los tres grupos son teléfono, equipo de escritorio y tableta. Esta proporción se mueve muchísimo según el canal. Los mensajes y las redes sociales son casi todo teléfono. El correo dirigido a clientes de empresa tiene bastante más escritorio y se concentra en horario de oficina. La capa sirve para dos decisiones: qué formato priorizas al hacer la página de destino, y por qué la misma campaña convierte distinto en dos canales.

Vale la pena cruzarla con la hora. Un pico de escritorio a las once de la mañana y otro de teléfono a las diez de la noche no son el mismo público aunque el total sea idéntico, y casi nunca aguantan el mismo tipo de página.

Tercera capa: por país

Para un negocio que vende dentro de un solo mercado, esta capa sirve sobre todo para detectar cosas raras. Un enlace pensado para clientes locales que de repente recibe tres cuartas partes de las pulsaciones desde fuera, y además en muy poco tiempo, suele significar que un rastreador automático ha pasado por ahí, no que te hayas hecho famoso en el extranjero. Para un negocio que vende a países vecinos, en cambio, es la capa que decide a qué idioma traducir primero la página de destino.

Cuarta capa: por sitio de procedencia

Es la capa más valiosa y también la que más agujeros tiene. Hay tres situaciones que dejan el campo de procedencia vacío aunque quien pulsó sea una persona de carne y hueso:

  • Ha tecleado o pegado la dirección directamente en la barra del navegador.
  • Ha pulsado desde una aplicación de mensajería que no envía información del sitio de origen.
  • Ha pulsado desde un documento fuera del navegador, como un PDF o una presentación.

Es decir: procedencia vacía no equivale a tráfico directo. En los canales de mensajería, la mayor parte de las pulsaciones va a caer en el grupo vacío. Por eso no se puede repartir el mérito entre canales apoyándose solo en el campo de procedencia, y por eso existe la sección siguiente sobre los UTM.

No compares el número del enlace con el de tu herramienta de analítica

Cada lado cuenta una cosa distinta. El enlace acortado cuenta pulsaciones, o sea, veces que alguien pidió ir al destino. La herramienta de analítica del sitio web cuenta sesiones, o sea, veces que la página de destino terminó de cargar y el código de medición pudo ejecutarse. Entre esos dos momentos hay gente que pulsa y se va antes de que cargue, gente que bloquea el código de medición y aplicaciones que abren una vista previa del enlace. El número del enlace siempre sale más alto, y una diferencia de entre el diez y el treinta por ciento es lo normal. Lo que hay que hacer no es forzar que los dos números coincidan, sino elegir cuál de los dos es el oficial para cada tipo de pregunta y mantener esa elección todo el año.

Cuando la diferencia aparece entre dos plataformas de publicidad en vez de entre el enlace y la analítica, el motivo suele ser otro y merece un repaso aparte: está desarrollado en la guía sobre el administrador de anuncios con Meta, Google y TikTok en una sola mesa.

Qué son los UTM y cómo rellenar los cinco campos

Los UTM son cinco parámetros que se añaden al final de una dirección para que la herramienta de analítica sepa de dónde viene esa visita. Sin ellos, todo lo que entra desde Facebook, desde el correo o desde el artículo de un socio cae en el mismo saco, y a fin de mes no hay manera de separar qué euro vino de qué sitio.

Es una convención que lee Google Analytics, no un invento de ningún acortador. La página de ayuda oficial de Analytics tiene un apartado con la lista de parámetros admitidos y deja claro que origen, medio y campaña son los tres que siempre deben ir puestos. La lista completa del lado de Google incluye algunos más, pensados para las plataformas grandes de publicidad, pero los cinco de la tabla de abajo son los que entiende cualquier herramienta de analítica y también los que vas a usar a diario.

Captura de la página de ayuda de Google Analytics en español sobre los parámetros UTM de campaña, con la lista de utm_source, utm_medium, utm_campaign, utm_term y utm_content
Origen, medio y campaña son el mínimo. Los otros dos solo se rellenan cuando de verdad hay dos versiones que distinguir.
ParámetroResponde aValores que conviene usarObligatorio
utm_source¿Dónde pulsó esa persona?facebook, whatsapp, google, tiktok, boletin, socio_abc
utm_medium¿De qué tipo de canal se trata?cpc para publicidad de pago, social para publicación normal, email para correo, sms para mensajes de operadora, referral para enlaces de socios, qr para códigos impresos
utm_campaign¿A qué tanda pertenece?apertura_t9, rebajas_0110_2026, lanzamiento_plan_nuevo
utm_term¿Qué palabra clave se compró?Solo para publicidad de búsqueda. Si no la haces, se deja vacíoNo
utm_content¿Cuál de las dos versiones?foto_portada, boton_final, version_a, version_bNo
Diagrama de la anatomía de una dirección con UTM: destino, signo de interrogación, cinco parámetros unidos por ampersand y las reglas de escritura
La interrogación va delante del primer parámetro y el ampersand entre los siguientes. Un signo mal puesto y la herramienta de analítica descarta toda la cadena que viene detrás.

Cuatro reglas que hay que cerrar antes de que nadie cree el primer enlace

Suenan a detalle menor y son la causa de casi todos los informes de UTM rotos que vas a ver en tu vida.

  • Todo en minúsculas. La herramienta de analítica distingue mayúsculas de minúsculas. Facebook y facebook salen en dos filas separadas y solo sumadas dan el número real. En un equipo de cuatro personas siempre hay una que escribe con mayúscula inicial.
  • Sin tildes y sin espacios. Usa guion bajo en lugar de espacio. Las tildes y la eñe se codifican como una ristra de caracteres raros dentro del informe y ya nadie sabe qué campaña era esa.
  • Lista de canales cerrada. Deja fijados entre seis y ocho valores para el campo de medio y prohíbe inventar más. Sin una lista cerrada, en medio año conviven email, Email, mail, emailmkt y e-mail a la vez.
  • Nombre de campaña con fecha dentro. Escribe rebajas_0110_2026 y no rebajas. El año que viene repites la misma tanda con el mismo nombre y, sin fecha, los dos años quedan sumados en una sola fila que ya no se puede separar.

Tabla de nombres para copiar y usar tal cual

Esta es la base mínima para un negocio pequeño que vende por redes y por mensajería. Pégala en una hoja de cálculo compartida, que cualquiera que cree un enlace la abra antes, y tienes nueve décimas partes del problema resuelto.

Dónde se publica el enlaceutm_sourceutm_mediumEjemplo de utm_campaign
Publicación normal en la página de Facebookfacebooksocialcontenido_t9_2026
Anuncio de pago en Facebookfacebookcpcrebajas_0110_2026
Biografía del perfil en Instagram o TikToktiktokbiobio_permanente
Mensaje de WhatsApp a clientes antiguoswhatsappmensajeriaseguimiento_t9_2026
Boletín mensual por correoboletinemailboletin_t9_2026
Código impreso en el folleto que se reparte en tiendafolleto_centroqrapertura_centro_2026
Enlace dentro del artículo de un sociosocio_abcreferralacuerdo_abc_2026
Firma de correo del equipo comercialfirma_correoreferralfirma_permanente

Las dos últimas filas son las que más se olvidan y suelen ser las dos que traen mejor calidad de cliente, porque quien pulsa ya ha leído algo tuyo antes de pulsar.

Un detalle sobre la fila de mensajería: conviene reservar un valor de medio distinto para los mensajes de operadora y para los que van por aplicación. Cuestan dinero diferente y la gente se comporta de otra manera en cada uno, así que mezclarlos en la misma fila te deja un promedio que no describe a ninguno de los dos.

Qué resuelven los UTM que no resuelve el campo de procedencia

El campo de procedencia lo declara el navegador por su cuenta y con frecuencia llega vacío. Los UTM los escribes tú dentro de la dirección, así que viajan siempre con la pulsación, incluso cuando alguien entra desde una aplicación de mensajería o desde un PDF. A cambio, los UTM solo son correctos si tú los nombras bien. La máquina no te corrige.

Que dos plataformas se apunten el mismo pedido es consecuencia directa de esto. Los UTM no borran ese solapamiento, pero te dan una tabla de recuento independiente de los informes de cada plataforma, que es justo lo que necesitas el día que las dos cuentan cosas distintas. Cómo se monta una campaña para que los datos entren limpios desde el principio está explicado en la guía sobre cómo montar una campaña de Google Ads desde cero.

Adónde van a parar los datos de los UTM

Después de que alguien pulse un enlace con UTM y la página de destino termine de cargar, esos cinco valores caen en el informe de adquisición de tráfico de la herramienta de analítica del sitio web. En la versión actual de Google Analytics los encuentras en el grupo de informes sobre origen del tráfico: la columna de origen y la de medio son exactamente los dos primeros campos que acabas de rellenar. Qué preguntas se pueden responder de verdad con esos informes y cuáles no, está desmenuzado en la guía sobre analítica web.

El punto que conviene retener: el enlace acortado cuenta antes del clic y la herramienta de analítica cuenta después. Las dos tablas se complementan. La del enlace dice quién pulsó y desde dónde; la de analítica dice qué hizo esa persona una vez dentro.

Elegir acortador de enlaces: siete preguntas antes de usarlo

Hay muchísimos servicios para acortar una URL y casi todos hacen bien lo básico. Bitly y TinyURL son los dos nombres más conocidos, aparecen de los primeros al buscar y los dos son una opción razonable si lo único que necesitas es un enlace corto. La diferencia entre unos y otros está en lo que pasa después del clic, no en la parte de acortar. Estas siete preguntas bastan para descartar rápido lo que no encaja con tu trabajo.

  • ¿Cuenta las pulsaciones y las separa por día? Muchos servicios gratuitos dan solo el total. Un total no dice si la campaña está subiendo o ya se apagó.
  • ¿Deja cambiar el destino después de repartir el enlace? Es la pregunta decisiva si imprimes algo. Si no se puede cambiar, cada folleto es material de un solo uso.
  • ¿Tiene campos de UTM o hay que montar la cadena a mano? Montarla a mano significa que tarde o temprano alguien olvida la interrogación o mete un ampersand de más. Los campos ya hechos eliminan toda esa familia de fallos de una vez.
  • ¿Sale un código QR del mismo enlace? Si repartes a la vez por internet y en papel, necesitas los datos de los dos caminos en la misma tabla, no en dos paneles distintos.
  • ¿Cuánto vive el enlace y qué pasa el día que dejas de pagar? Casi nadie hace esta pregunta y es la que más daño causa. Mira con calma la sección de enlaces muertos más abajo.
  • ¿Se pueden exportar los datos a un archivo? Un número que vive encerrado en la herramienta y no sale de ahí no se puede juntar con el informe general.
  • ¿Se puede usar tu propio dominio? Los dominios compartidos de los servicios veteranos llaman la atención de los filtros de correo no deseado, porque también los usa quien reparte enlaces con mala intención.

Hasta dónde llega lo gratis

Prácticamente todos los servicios tienen un plan gratuito, y ese plan suele recortar en tres sitios concretos:

  • Recorta en profundidad de estadísticas. Te enseña el total y te esconde el desglose por día, por dispositivo o por país.
  • Recorta en el permiso para cambiar el destino. Puedes crear el enlace, pero el destino queda congelado y desbloquearlo pasa por subir de plan.
  • Recorta en el tiempo que se guarda. El enlace deja de funcionar a los pocos meses si nadie lo pulsa, o el histórico de estadísticas solo llega a treinta días.

El tercer recorte es el que más duele porque no se ve en el momento de crear el enlace. Antes de llevar un enlace acortado gratuito a un envase, a un rótulo o a cualquier cosa que vaya a durar años, busca la frase donde diga cuánto tiempo vive ese enlace. Si no aparece por ninguna parte, dalo por no comprometido.

Un enlace por sitio de publicación, sin reutilizar

El fallo típico de quien empieza es crear un enlace y pegarlo en seis sitios. Con eso la tabla de estadísticas queda en una sola fila y vuelves exactamente al punto de partida: no sabes qué canal trae clientes. La regla es un enlace por cada sitio donde publicas, cada uno con sus UTM. Crear ocho enlaces para ocho sitios parece pesado, y es justo la diferencia entre un informe que dice algo y un número total que no sirve para nada.

Si estás empezando y te agobia la idea de montar un sistema de medición entero, no hace falta: se puede arrancar con tres números y ampliar luego. Ese arranque corto está contado en la guía sobre marketing de contenidos, del calendario a la venta.

Cómo crear el enlace en orova.vn/l/ y leer las estadísticas

Esta parte recorre los botones que vas a pulsar de verdad, desde no tener cuenta hasta tener una tabla de datos que se pueda leer. La presentación completa de la herramienta está en Orova Link & QR.

Diagrama de los cinco pasos para crear un enlace acortado medible: abrir cuenta, pegar el destino, rellenar los UTM, obtener el enlace corto con su código QR y leer la tabla
El paso tres es el que más se salta y es el que decide si la tabla del mes que viene se puede leer o no.

Paso 1 — Abrir la cuenta y entender cómo se cuenta la cuota

El registro es gratuito y no pide tarjeta. Una cuenta nueva recibe 1.000 de cuota de regalo. El cálculo es sencillo y conviene tenerlo claro antes de crear el primer enlace:

  • Cada enlace acortado gasta 100 de cuota por un mes de funcionamiento. Es decir, los 1.000 de regalo dan para diez enlaces durante un mes.
  • El enlace funciona por meses. Mientras quede cuota, el enlace sigue vivo; cuando se acaba, se queda en pausa hasta que recargues.
  • Los códigos QR estáticos no gastan cuota. Puedes crear los que quieras y, una vez descargados, sirven para siempre.
  • Los códigos QR dinámicos funcionan con el mismo mecanismo que el enlace acortado, así que gastan cuota igual que un enlace.

Un punto que conviene saber porque no es lo habitual en este tipo de programas: todos los planes traen las funciones abiertas y solo se diferencian en la cantidad de cuota. No te van a cerrar las estadísticas ni el cambio de destino por estar en el plan pequeño.

Paso 2 — Pegar la dirección de destino

Dentro de tu espacio de trabajo, abre Link & QR en el menú, pulsa crear y pega la dirección de destino. El destino puede ser cualquier cosa que se abra con un navegador: la ficha de producto de tu web, tu ficha en un marketplace, un formulario, un PDF con la tarifa, un artículo.

Comprueba dos cosas antes de seguir. Primera: pega la dirección en el navegador y ábrela una vez para asegurarte de que lleva a la página que crees y no a una pantalla de inicio de sesión. Segunda: si la dirección original ya trae parámetros propios del marketplace, déjalos donde están, porque muchas tiendas los necesitan para asignar el pedido a la cuenta correcta.

Paso 3 — Rellenar los cinco campos UTM

Aquí está la diferencia entre un enlace corto y un enlace medible. Los cinco campos aparecen en orden: origen, medio, campaña, palabra clave y versión. Tú pones los valores según la tabla de nombres de más arriba, el sistema monta la cadena por ti y el campo que dejes vacío no se pega a la dirección.

Esto elimina tres grupos de fallos habituales del montaje manual: falta la interrogación delante del primer parámetro, sobra o falta un ampersand en medio, y los caracteres con tilde se codifican mal. Si alguna vez has visto un informe con una campaña que parece una ristra de porcentajes y letras sueltas, era el tercero.

Los tres primeros campos se rellenan en todos los enlaces. Los dos últimos solo cuando de verdad estás comprando publicidad de búsqueda o probando dos versiones del mismo contenido.

Paso 4 — Recibir el enlace corto y su código QR

Al guardar tienes una dirección del tipo orova.vn/l/ con un código de siete caracteres. En el mismo momento obtienes un código QR que apunta a ese mismo enlace, así que dos formas de reparto distintas dejan los datos en una sola tabla: por internet la gente pulsa, en la calle la gente escanea.

El código QR se descarga en varios formatos, diez en total. Para publicaciones e imágenes de web sirve PNG o JPEG. Para la imprenta hace falta SVG o EPS, porque son los que aguantan cualquier ampliación sin romperse. Entregar un PNG a la imprenta y que lo amplíen a tamaño rótulo termina en un código con bordes dentados que los lectores tardan en enfocar. Los detalles de tamaño, color y contraste para impresión están en la guía sobre el generador de códigos QR gratis.

Paso 5 — Leer la tabla de estadísticas

La tabla de cada enlace te da las cuatro capas ya comentadas: por día, por dispositivo, por país y por sitio de procedencia. Con ella hay tres cosas que merece la pena hacer:

  • Días uno y dos: mira la forma por horas. Si en las primeras seis horas no pulsa nadie, revisa si el enlace está bloqueado en lugar de esperar al final de la semana.
  • Fin de la primera semana: compara las pulsaciones entre los enlaces de una misma campaña. Es el momento de decidir dónde concentras el esfuerzo durante las tres semanas que quedan.
  • Fin de mes: junta los números de todos los enlaces del mes y ponlos al lado del gasto de cada canal. Cómo se monta una pantalla que reúna varias fuentes está explicado en la guía sobre el cuadro de mando que se mira de verdad.

Cambiar el destino cuando la campaña termina

Abre el enlace en la lista, cambia la dirección de destino y guarda. Todas las pulsaciones posteriores van al sitio nuevo, incluidas las que llegan desde códigos QR ya impresos. Conviene meter este gesto en la lista de tareas de cierre de cada promoción: redirigir los enlaces repartidos hacia la página de categoría en vez de dejarlos apuntando a una promoción caducada. Un enlace que lleva a una página de error durante seis meses hace más daño que no haber puesto enlace.

Lo que esta herramienta no hace

Conviene decirlo para que no pierdas tiempo buscando donde no es. Esto crea enlaces cortos, genera códigos QR, pone los UTM y cuenta pulsaciones o escaneos. No es una herramienta de analítica del sitio web, así que no te va a decir cuánto tiempo se queda alguien en la página de destino ni si termina comprando. Esa parte se la sigues preguntando a la analítica de tu web. Tampoco sustituye al informe de tu cuenta de publicidad: el número del enlace es un número de contraste, no un número de liquidación.

Los tres sitios donde más se usan los enlaces cortos

La biografía del perfil en redes sociales

Ese hueco admite una sola dirección y todo el mundo quiere meter cinco cosas dentro. La forma limpia de resolverlo: crea un enlace acortado que apunte a tu página recopilatoria, ponle un nombre de campaña fijo del estilo bio_permanente y déjalo ahí a largo plazo. El día que cambies de página recopilatoria cambias el destino, en vez de editar la biografía en cinco plataformas.

Usa un enlace distinto en cada plataforma, con un origen distinto en cada uno. Al mes sabrás en qué red la biografía tiene gente que pulsa de verdad. Ese número suele sorprender: la plataforma donde más seguidores tienes no es necesariamente la que más pulsaciones deja. Si además pagas anuncios en alguna de ellas, conviene separar el enlace del perfil del enlace del anuncio, y ahí ayuda tener claro qué mide cada superficie, algo que se trata en la guía sobre anuncios en TikTok, creatividad, medición y coste.

Una advertencia sobre el enlace de la biografía: es el único que casi nunca se revisa, porque no forma parte de ninguna campaña. Ponle recordatorio trimestral. Los enlaces permanentes son los que más veces se quedan apuntando a una página que ya no existe.

Mensajes de operadora y aplicaciones de mensajería

Aquí el enlace corto tiene el valor más evidente, porque los mensajes de operadora se cobran por caracteres y por número de fragmentos. Una dirección de ciento sesenta caracteres puede llevar tu mensaje de un fragmento a dos, o sea el doble de coste por el mismo envío. Bajar a poco más de veinte caracteres es ahorro contante.

Tres avisos propios de este canal:

  • Reserva un valor de utm_medium para los mensajes de operadora y otro distinto para los que van por aplicación. Cuestan diferente y la gente responde diferente; mezclarlos deja un promedio que no describe a ninguno.
  • Un enlace nuevo por cada tanda de envío, aunque el texto sea idéntico al de la vez anterior. Con enlaces separados puedes comparar el envío de la mañana con el de la tarde, o el del martes con el del sábado.
  • No escribas en mayúsculas la parte del código dentro del enlace al redactar el mensaje. Algunos editores de campañas ponen mayúscula automática al principio de frase, rompen el código y dejan muerto el enlace de toda la tanda.

La mensajería es además el canal donde el campo de procedencia llega vacío casi siempre, así que sin UTM pierdes por completo la capacidad de atribuir resultados a este canal. Merece la pena decidir de antemano qué se mira mientras la campaña está viva y qué se mira al cerrarla, para no acabar tomando decisiones con el dato de un solo día.

Impresos con código QR

Folletos, envases, rótulos, cartas de restaurante, expositores de feria, tarjetas de visita. Aquí el enlace acortado hace dos papeles a la vez: es la línea de texto que la gente lee y teclea, y es el contenido que va dentro del código QR.

Cuatro cosas que hay que cerrar antes de mandar el archivo a la imprenta:

  • Usa código dinámico, no estático. El estático lleva la dirección larga dentro, así que los módulos del código salen pequeños y apretados y los lectores tardan más a distancia. El dinámico lleva el enlace corto, sale más despejado, se lee antes y, sobre todo, permite cambiar el destino.
  • Tamaño mínimo de impresión. Para un folleto de mano, el lado del código no debería bajar de dos centímetros y medio. Para expositores y rótulos, la regla práctica es que el lado del código sea una décima parte de la distancia a la que va a estar la persona que escanea.
  • Deja margen blanco alrededor. Un código pegado al borde de la hoja o pegado al texto le complica al lector encontrar el contorno. Reserva un margen del ancho de cuatro módulos del propio código.
  • Escanea la prueba con tres teléfonos por lo menos. Uno Android, uno iPhone y uno de gama antigua. Escanea sobre la prueba impresa, no sobre la pantalla.

Pon utm_medium en qr y usa el campo de origen para el punto de reparto. Así, al cerrar la acción, sabes qué punto dejó más escaneos y la próxima vez imprimes menos para el sitio que no funcionó.

Dos sitios más que compensan y casi nadie usa

La firma de correo del equipo comercial: un enlace fijo que lleve a la tarifa o a la página de reserva de cita, con su propio origen. El número de pulsaciones ahí es un indicador bastante honesto de si los correos del equipo se leen hasta el final.

El guion de vídeos y pódcast: el enlace tiene que ser tan corto que se pueda leer en voz alta y que quien escucha lo teclee bien a la primera. Es el único sitio donde la brevedad manda por encima de todo lo demás, incluido lo bonito que quede.

Seis fallos habituales con los enlaces cortos y cómo salir de ellos

Fallo 1: el enlace muere porque el servicio cierra

Es el riesgo más grande y el que menos gente tiene en cuenta al empezar. Cuando un servicio de acortado cierra o cambia de política, todos los enlaces repartidos dejan de funcionar a la vez. Los folletos impresos, las publicaciones que ya circulan y los códigos pegados en los envases se convierten en basura de golpe. Desde tu lado no hay arreglo posible.

Prevención: mantén una hoja con cada enlace corto al lado de su destino real, para que el día que tengas que mudarte de servicio sepas cuál apuntaba adónde. Y para las cosas que se imprimen y viven años, como envases o rótulos, plantéate apuntar el código QR a una dirección de tu propio dominio que luego redirija. Mientras tu dominio siga vivo, ese código sirve.

Fallo 2: el enlace queda bloqueado por sospecha de correo no deseado

Los dominios de acortado compartidos y veteranos han sido usados alguna vez por gente que repartía enlaces dañinos. La consecuencia es que los filtros de algunas plataformas de mensajería, de algunos sistemas de correo corporativo y de unas cuantas redes internas de empresa bloquean el dominio entero. Quien recibe el enlace ve un aviso o directamente no puede abrir nada.

Cómo se reconoce: pulsaciones sospechosamente planas en un canal concreto mientras el mismo contenido sí recibe pulsaciones en otro. Qué hacer:

  • Envíate una prueba a tres números de operadoras distintas y a dos buzones de proveedores distintos antes de lanzar la tanda entera.
  • No pegues un enlace pelado en el primer mensaje que le mandas a alguien que no te conoce. Muchos filtros puntúan muy fuerte esa situación.
  • Si un dominio de acortado está bloqueado en un canal, cambia de servicio solo para ese canal en vez de intentar convencer al filtro.

Fallo 3: quien recibe el enlace no se atreve a pulsar

Un enlace acortado esconde el destino real. Eso es cómodo para ti y sospechoso para quien lo recibe, sobre todo si todavía no te conoce. La tasa de pulsación en mensajes a clientes nuevos suele ser bastante más baja por este motivo, no porque el contenido sea malo.

La salida es decir el destino dentro de la propia frase que acompaña al enlace: escribe que eso es la tarifa, el formulario de inscripción o la guía. El texto hace el trabajo que la dirección oculta ya no puede hacer. Con dos palabras más de contexto, el mismo enlace rinde distinto.

Fallo 4: el número del enlace no cuadra con el de la analítica

Ya salió más arriba y vuelve aquí porque es la pregunta que más veces se hace. Los dos lados cuentan momentos diferentes y una diferencia de entre el diez y el treinta por ciento entra dentro de lo normal. Solo hay problema de verdad cuando la diferencia pasa de la mitad, o cuando la herramienta de analítica no ve ninguna campaña mientras el enlace sigue registrando pulsaciones. El segundo caso es casi siempre un UTM que se ha perdido por el camino.

Fallo 5: los UTM se pierden a mitad de camino

Hay tres situaciones que se comen los UTM, ordenadas de más a menos frecuente:

  • La página de destino redirige otra vez por su cuenta. Por ejemplo, tu destino es la versión sin www y el servidor la manda a la versión con www, o pasa de http a https. Algunas configuraciones recortan los parámetros al redirigir. Cómo se comprueba: pulsa tu propio enlace acortado y mira la barra de direcciones cuando la página haya terminado de cargar; si los cinco parámetros siguen ahí, está bien.
  • La página de destino es una aplicación de página única. Este tipo de páginas a veces borra los parámetros de la barra de direcciones nada más cargar. Si el código de medición se ejecuta después del borrado, no ve nada.
  • El destino abre una aplicación. Los enlaces que abren directamente la aplicación de un marketplace normalmente no arrastran los UTM, porque dentro de la aplicación el entorno es otro. Con los marketplaces conviene usar el sistema de seguimiento que la propia tienda da a sus vendedores y reservar los UTM para la parte web.

Fallo 6: se cuentan las visitas de los rastreadores automáticos

Cuando pegas un enlace en una aplicación de mensajería o en una red social, el sistema de esa plataforma lo pulsa por su cuenta para sacar la imagen y el título de la vista previa. Las herramientas de comprobación de seguridad también lo pulsan. Esas visitas no son personas.

Un servicio decente las reconoce y las deja fuera del recuento principal, pero ningún filtro las caza todas. Cómo se detectan al leer la tabla: varias pulsaciones amontonadas en los mismos segundos justo después de publicar, pulsaciones desde países donde no has repartido nada, o un número de pulsaciones alto sin ninguna sesión correspondiente en la analítica. La salida práctica es descartar las primeras visitas inmediatamente posteriores a la publicación y leer siempre por tendencia de varios días en vez de agarrarse al número absoluto de una jornada.

Con esto no se resuelve la discusión sobre cuánto cuesta cada visita ni sobre qué canal sale más barato: eso depende del precio que pagues en cada plataforma, y es un tema aparte que se trata en la guía sobre qué cuesta de verdad Google Ads y cómo se paga.

Preguntas frecuentes sobre acortadores de enlaces

¿Se puede acortar un enlace gratis?

Sí, casi todos los servicios tienen un plan gratuito. Lo que hay que mirar es dónde recorta ese plan: en la profundidad de las estadísticas, en el permiso para cambiar el destino o en el tiempo que sobrevive el enlace. En el caso de Orova, los códigos QR estáticos son gratuitos y no gastan cuota; el enlace acortado necesita cuenta porque hace falta sitio donde guardar las estadísticas, y una cuenta nueva recibe 1.000 de cuota de regalo, suficiente para diez enlaces durante un mes.

¿Hace falta instalar algún programa para acortar una URL?

No. Todo esto se hace desde el navegador, también desde el teléfono. Solo necesitas un sitio donde pegar la dirección de destino y un sitio donde volver a mirar las estadísticas después.

¿Acortar enlaces afecta al posicionamiento en buscadores?

El enlace acortado se reparte entre personas, no se usa para enlazar de cara a los buscadores. La dirección oficial de la página que quieres posicionar tiene que ser la dirección real en tu propio dominio. No sustituyas los enlaces internos de tu sitio web por enlaces acortados.

¿Cuánta gente puede usar el mismo enlace acortado?

No hay límite de personas que pulsen. Lo que se limita es cuántos enlaces creas y cuánto tiempo funcionan, y eso se mide en cuota. Un enlace repartido a diez mil personas sigue contando como un enlace.

¿Se puede cambiar el código de siete caracteres por una palabra fácil de recordar?

El código lo genera el sistema al azar para evitar repeticiones. Si necesitas una dirección legible para una campaña grande, lo habitual es reservar una ruta corta dentro de tu propio dominio y que esa redirija al destino, dejando el enlace acortado para los canales donde te interesa medir por separado.

¿En qué se diferencia un enlace acortado de un código QR?

Son dos maneras de repartir la misma dirección. El enlace corto es para el entorno digital, donde la gente puede pulsar. El código QR es para el mundo físico, donde lo único que hay es una cámara. Cuando los dos apuntan al mismo enlace, los datos de ambos caen en la misma tabla y puedes comparar el canal digital con el de la calle.

Si cambio el destino, ¿pierdo las estadísticas anteriores?

No. Cambiar el destino solo cambia adónde va la gente a partir de ese momento; no borra el histórico de pulsaciones. Sí conviene anotar la fecha del cambio, porque cuando leas el gráfico por días semanas después, un salto grande justo en esa fecha se explica por el cambio de destino y no por el contenido.

¿Merece la pena usar dominio propio para los enlaces cortos?

Depende de por dónde repartas. Si mandas mensajes o correo a listas grandes, un dominio propio ayuda con los filtros y con la confianza de quien recibe, que reconoce tu marca antes de pulsar. Si solo publicas en tus redes y en tu web, el dominio compartido del servicio hace el mismo trabajo y te ahorra la configuración.

Los primeros treinta minutos, en este orden

Si quieres empezar hoy mismo, esto es lo que hay que hacer y no hace falta nada más:

  • Cinco minutos. Abre una hoja de cálculo nueva y copia dentro la tabla de nombres de más arriba. Cierra la lista de valores del campo de medio y prohíbe añadir más.
  • Cinco minutos. Enumera los sitios donde repartes enlaces ahora mismo: cuántas redes sociales, si mandas mensajes, si mandas correo, si imprimes algo. Cada sitio será un enlace distinto.
  • Diez minutos. Crea la cuenta y monta dos o tres enlaces para los sitios donde más publicas, con los tres campos UTM obligatorios rellenos en cada uno.
  • Cinco minutos. Pulsa cada enlace desde tu propio teléfono. Comprueba que la página de destino abre bien y que los cinco parámetros siguen en la barra de direcciones.
  • Cinco minutos. Ponte un recordatorio para abrir la tabla de estadísticas este mismo fin de semana. Una tabla que nadie abre es una tabla inútil.

Pasado el primer mes, lo siguiente que compensa es poner las pulsaciones de cada enlace al lado del gasto de cada canal en la misma tabla. Ahí es donde el número empieza a responder a la pregunta de dónde conviene gastar, y no solo a la de cuánta gente ha pulsado.

Un enlace corto con su código QR y los datos en la misma tabla

Orova Link & QR convierte una dirección larga en orova.vn/l/ con siete caracteres, trae los cinco campos UTM ya hechos para no montar la cadena a mano y cuenta las pulsaciones por día, por dispositivo, por país y por sitio de procedencia. El destino se cambia cuando quieras: el folleto impreso no hay que reimprimirlo. Una cuenta nueva recibe 1.000 de cuota: diez enlaces durante un mes.

Crear enlace corto